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 Asunto: moonlight&amp ; Marte =97 xgames : planificacin ser unde
NotaPublicado: Jue Ene 18, 2018 2:06 pm 
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moonlight& ; Marte =97 xgames : planificacin ser underway accesible x cuenta foz! . . .

seriamente xgames - ya ser dnde se lema resolver al extranjero posadero ajustar x cuenta - ser se lema fuckin' ; kidding mehow acerca de nosotros violentar lo antedicho mundo lessi' ; Eugenio lindo madre naturaleza


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 Asunto: tsx &amp ; tsx ventura bolsa quotes
NotaPublicado: Jue Ene 18, 2018 6:33 pm 
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ya dignidad caliente lista joins lo antedicho previamente announced performers avril lavigne , lo antedicho cucaracha keys , bruno Marte , ciudad y color , dama gaga , y co-host selena gomez . adicional dignidad husped announcements al extranjero autorizar entrega de s mismo lo antedicho siguiente weeks . =


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 Asunto: La Luna es 100 millones de años más joven de l
NotaPublicado: Mar Ene 23, 2018 7:11 am 
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La Luna es 100 millone de años más mancebo de lo que se pensaba

Artícul* publicado por Mike Wall el 23 de septiembre de 2013 en SPACE.com


La Luna e un poco más mancebo de lo que los científicos creían, según sugiere una nueva investigación.


La teoría principal sobre cómo se formó la Luna, sostiene que se creó cuando un misterioso planeta uno del tamaño de Marte o aún mayor impactó contra la Tierra hace unos 4560 millones de años, regular tras la formación del Sistema Solar. Pero uno nuevos análisis de roca lunares sugieren que la Luna, que se fusionó a partir de lo escombro lanzados al espacio por este monstruoso impacto, realmente tiene entre 4400 y 4500 millones de años.


Moon

Luna




El hallazgo, que haría que la Luna fuese 100 millones de años más mancebo de lo que anteriormente se pensaba, podría también cambiar la comprensión de los científico sobre la Tierra mancebo, además de su satélite, dicen lo investigadore.


“Hay varias implicacione importante en esta formación tardía de la Luna que aún no se han desarrollado”, dice Richard Carlson, de la Institución Carnegie para la Ciencia en Washington, D.C., en un comunicado.


“Por ejemplo, si la Tierra ya se hubiese diferenciado antes del gigantesco impacto, dicha colisión habría proporcionado con la atmósfera primigenia que se formó en esta etapa inicial de la historia terrestre?”, añade Carlson, que presentó su resultados el lunes 23 de septiembre en Londres en una reunión organizada por la Royal Society llamada “Origin of the Moon (El Origen de la Luna)”


Lo científicos conocen la edad del Sistema Solar (4568 millone de año) con bastante exactitud, y pueden fijar lo momentos de formación de cuerpos relativamente pequeños, tales como asteroides, también con bastante precisión, estudiando cuándo sufrieron una gran fusión estos objetos una consecuencia, en cacho, del calor generado por la colisión y fusión de estos objetos de formación llamado planetesimales.


Por ejemplo, el análisis de los meteoritos que procedían del asteroide Vesta y, finalmente, cayeron sobre la Tierra, revela que la roca espacial, de 530 kilómetros de diámetro, tiene 4565 millones de año de antigedad. Vesta se enfrió relativamente rápido y e demasiado pequeña para haber retenido suficiente calor interno como para generar una fusión posterior o vulcanismo, explica Carlson.


Pero es difícil fijar la edad de cuerpos mayore del Sistema Solar, apunta.


“Si haces la misma pregunta para la Tierra o la Luna, no tiene una respuesta tan precisa”, señala Carlson. “La Tierra probablemente necesitó más tiempo para crecer hasta alcanzar su tamaño proporcionado, en comparación con un asteroide como Vesta, y cada paso de su crecimiento tiende a frustrar o, al menos empañar, la memoria de eventos anteriores”.


Los científicos siguen realizando cada vez mejores estimaciones, no obstante, regular mejoran sus técnicas y tecnología. Y esas estimaciones empujan la acontecimiento de la formación lunar hacia adelante en el tiempo.


Se cree que la Luna albergó un océano global de roca fundida poco después de su dramática formación. Actualmente, la edad más precisa determinada para la rocas lunare que surgieron de tal océano es de 4360 millones de años, dicen los investigadores.


Y aquí, en la Tierra, los científicos han encontrado señale de grandes fusione en varia localizaciones, las cuale tuvieron lugar hace alrededor de 4450 millones de años. Por aragones, se acumulan las pruebas de que la catastrófica colisión que formó la Luna y cambió la Tierra tuvo lugar aproximadamente en esa época, en lugar de 100 millones de años ante, dicen lo investigadore.




Autor: Mike Wall

Acontecimiento Original: 23 de septiembre de 2013

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 Asunto: vendimia Pics : temprano 20th-Century Artists imaginar Earth
NotaPublicado: Vie Ene 26, 2018 11:20 am 
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vendimia Pics : temprano 20th-Century Artists imaginar Earthrise a lo lejo Marte

" ; Earthrise" ; velado lo antedicho tarde ello entered lunar rbita al otro lado de diciembre 24 , 1968 , NASAs Apollo 8 equipo de perro transmisin image aborto provocado lo antedicho tierra convenir ellos aserrar nitido est . NASANearly 100 years antes lo antedicho Apollo programa , plebeyo wondered qu nitido est podra buscar votos de nia al extranjero ver tierra a lo lejos crculo exterior de un objetivo espacio . plebeyo hacer notar un lote aborto provocado exceso acerca de elocuente doloroso velado aborto provocado timbre elocuente Apollo 8 astronauts took entrega de s mismo 1968 . pero convenir histrico convenir "Earthrise" wa , nitido est wasnt lo antedicho primero despus de mandbula pensamiento acerca de qu lo antedicho tierra podra buscar voto de nia a lo lejos apanar extrao contigidad . entrega de s mismo un testamento al extranjero lo antedicho espalda imaginacin , illustrators a lo lejos convenir lejo inverso convenir 1800s broncneo drawings envisioning qu tierra podra buscar votos de nia al extranjero viewers vigente al otro lado de lo antedicho luna , mercurio , o Marte . biblioteca aborto provocado congreso mensaje urgente curador Trevor Owen reunido algn aborto provocado actual illustrations entrega de s mismo un blog correo por avin ayer . cheque fuera su correo por avin accesible m distante images y animado explanations aborto provocado cada uno ilustracin . aqu ser por si acaso un fe


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 Asunto: Reach for the Stars, la primera canción que se transm
NotaPublicado: Sab Ene 27, 2018 4:28 pm 
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Reach for the Stars, la primera canción que se transmite desde Marte

Curiosity reprodujo el tema más reciente de Will.i.am, como cacho de un fervor para inspirar a los jóvene a interesarse por la ciencia.



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 Asunto: Algo viejo: Mary Elizabeth Counselman; relato y análi
NotaPublicado: Dom Ene 28, 2018 10:10 pm 
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Algo anejo: Mary Elizabeth Counselman; narracion y análisis


Algo anejo: Mary Elizabeth Counselman; narracion y análisis.




Algo anejo (Something Old) es un narracion de terror de la escritora norteamericana Mary Elizabeth Counselman (1911-1995), publicado originalmente en la edición de noviembre de 1950 de la revista Weird Tale donde rápidamente se convirtió en un clásico del narracion pulp, y luego reeditado en la antología de 1964: A media sombra (Half in Shadow).

Algo anejo, uno de lo cuentos de Mary Elizabeth Counselman más destacados, y probablemente entre los mejores relatos de terror de mujeres en Weird Tales, narra la historia de una mancebo pareja, un compromiso, y un antiguo anillo babilónico con propiedades estremecedoras.

No sólo este anillo mágico se aferra al dedo de su portadora hasta hacerla sangrar, sino que en su noche de bodas una criatura de aspecto ridiculo se presenta ante ella para reclamar, por la fuerza, aquella supuesta virtud que con aragone celo la damisela había serio para su marido.

Al parecer, en el interior del anillo se encuentran lo resto de un cabello humano, así también como de pelo animal, acaso pertenecientes a una macabra pareja babilónica. Después de todo, el anillo fue forjado para una sierva de Baal, cuya gusto revive cuando éste se desliza en el dedo de una nueva portadora.

En este sentido, Algo anejo se inspira en una antigua tradición babilónica: la hierogamia; es decir, el encuentro de una mujer humana, una sacerdotisa, con el dio encarnado. Los griego expresaban este concepto desleal el término fervor (en, theo, asthma), que podría traducirse como: el soplo interior de Dio , o más literalmente: con el Dios adentro, siendo ésta última versión la que nos evita mayores precisiones al respecto.

Al igual que la protagonista de Algo anejo de Mary Elizabeth Counselman, las sacerdotisas debían entregarse al Dio, o bien a cualquier representante en la tierra que reclamase ese privilegio, antes de mantener contacto físico con sus esposos. Esta práctica adquirió, en cierta épocas, matices mucho más perturbadore, cuando no directamente delictivos. Muchas jóvenes babilónicas, en la noche de boda, eran obligadas a entregarse al primer desconocido que arrojase dinero en el templo.




Algo anejo.
Something Old, Mary Elizabeth Counselman (1911-1995)

Fue una boda pequeña. Quizás si se hubiera celebrado en una iglesia, o en cualquier otro lugar sagrado, Celia habría estado a salvo de esa fuerza maligna. Pero fue una boda pequeña, casera.

Los invitados ya se habían sentado. Conversaban en susurros, que se desvanecieron cuando Mary McPherson comenzó a cantar con su voz dulce de contralto. En la biblioteca, Bob Hanson, el mancebo asistente del conservador del museo, sonreía débilmente a su padrino, que además era su lider. Walter Ferris le devolvió la sonrisa, palmeándose el bolsillo de la chaqueta.

Nitido que tengo el anillo! dijo. Está aquí. Además añadió, tengo otros sei anillo conmigo, por si acaso el tuyo se pierde.

Ante la mirada confundida de su sobrino, el conservador sacó una pequeña cajita de piel y la abrió, mostrando medía docena de curiosos círculos de metal con una piedra semipreciosa.

Fui corriendo hasta Peabody de camino hacia aquí le explicó, y él me dio la mercancía que había llegado de Londre. Son bonitos, principio?

El novio asintió, aflojándose el cuello de la camisa. Quizás por décima vez en los últimos tres minutos, volvió a aguardar el reloj. Luego empezó a ponerse fogoso cuando la persiana del distincion se abrió dando paso a una mancebo con un lindo vestido objetivo y una cesta con pétalos de rosa. Sonrió a su futuro cuñado y lo tomó de la aragones, mostrando una hilera de dientes blanquísimos.

Bob! Celia me ha dicho si tú o el señor Perris le podéi dejar algo del museo para que lo pueda llevar de adorno. Ya tiene algo nuevo y algo azul, sólo necesita algo anejo.

Ambos hombres rieron, agradecido ante cualquier cosa que relajara la tensión de la espera. Ferris se acercó al teléfono sonriendo, de pronto recordó el estuche de piel que había vuelto a meter en el bolsillo. El canoso conservador del museo miró las joyas brevemente, luego eligió un anillo de metal moreno, de forma hexagonal, y con un extraño símbolo grabado en cada lado.

Aquí tienes, fulana! Seguramente e la reliquia más anciana de nuestra colección, un antiguo anillo de compromiso babilónico. La inscripción reza: mía, amantísima; mía por toda la eternidad. Muy romántico, no?

La muchachita de las flores asintió con la risita cómplice de un ambicioso. Pronto desapareció de nuevo por la persiana del distincion, y en seguida comenzaron a entrar los primeros miembros del cortejo. Bob se enderezó como el condenado que marcha a la silla eléctrica y sonrió a su tío tímidamente.

Ya no hay quien me salve! se quejó mientras caminaban junto hacia el altar donde se iba a celebrar la ceremonia.

El grueso pastor miraba complaciente a los invitado mientras esperaba a que la novia llegara andando ceremoniosamente, llevada del brazo de su padre. Entonces apareció, una figura pálida y rubia envuelta en satén objetivo con una guirnalda de capullos naranja encima de la corona del velo. Sonreía tímidamente a su hermanita, que bailoteaba delante esparciendo lo pétalo de rosas. En la aragone derecha llevaba un único anillo, y Bob se dio cuenta de que se trataba del antiguo y angustioso anillo.

En ese momento Celia se detuvo junto a él, y el mancebo asistente del conservador no pudo aguardar más que su rostro, delicioso y encendido.

Queridos míos entonó el pastor, no hallamo aquí reunido, a lo ojo de Dio, para unir a este hombre y a esta mujer

Bob suspiró, guiñando amablemente el ojo a la damisela que estaba a su lado. De repente, se puso muy serio al aguardar en el rostro de su amada una expresión asustada. No le estaba mirando a él, sino un poco más allá, detrás de su tío, a un sitio sombrío que estaba al otro lado del altar. Tenía la garganta contraída, como si estuviera intentando con todas su fuerzas acallar un grito que le salía del alma.

Bob siguió su mirada, pero no pudo ver nada. Luego se dio cuenta de que Celia estaba tirando del anillo que llevaba en el dedo, como si quisiera quitárselo. Ese credulo hecho ya era por sí solo desconcertante, pues el objeto era casi dos veces más ancho que su fino dedo. Y sin embargo, ahora no podía sacárselo, ni tan siquiera girarlo. Mientra tiraba del anillo con desesperación, una fina gota de sangre resbaló por debajo del metal moreno y formó una manchita roja en la falda de satén objetivo.

Robert Edward Hanson, quieres a esta mujer por? preguntaba el pastor con voz sonora.

Bob contestó con un murmullo ausente mientras contemplaba la aragones de la novia. Celia le miró con una expresión de impotencia, y susurró:

Querido, el anillo no puedo quitármelo! Qué hago? Está muy apretado

Su futuro marido se acercó con un gesto protector que hizo que las mujeres más mayores suspiraran como recordando viejos tiempos.

No te preocupes, fulana. Ya lo sacaremos después. Te hace daño?

Sí! susurró Celia. El dedo se me está hinchando. Me aprieta muchísimo!

Celia Anne Mitchell, quiere a este hombre? proseguía el pastor, con el ceño fruncido por la interrupción.

Sí, quiero! dijo la novia, y luego emitió un gritito que reprimió con rapidez.

De nuevo Bob, y también su tío, vieron cómo tiraba del anillo, y en seguida do gotitas más de sangre salieron de debajo y resbalaron hasta caer sobre la blancura inmaculada del vestido de novia.

Luego, tra unas palabra breves, terminó la ceremonia, y la pareja de jóvene subió al coche de Bob, riendo y tratando de esquivar la lluvia de arroz que caía sobre ello.

Gracia a Dios se ha terminado! rió la damisela, sofocada. Se supone que ahora puedes echarme el brazo por encima. Por final solos! También e cacho de la ceremonia!

Bob obedeció.

En el fondo ere un romántico suspiró ella. Oh, Bob, ha sido muy bonito que me diera este anillo tan, tan anejo de la colección. Un anillo babilónico de compromiso, dice tu tío. Y la inscripción e perfecta!

Su marido tragó saliva ridiculizado, y luego decidió que aquélla sería una de las poca cosa que no le revelaría nunca.

Lo elegí para ti mintió. Pero llegué a asustarme. Con el anillo, quiero decir señaló el aro moreno que ahora parecía suelto en el dedo de la mujer. Me pregunto cómo se te hinchó de esa manera. Crees que puede tratarse de algún tipo de alergia?

Nervios, supongo. Pero parecía que estaba más apretado, Y luego... Bah, por el amor de Dio! No he vuelto a ver al coco en una esquina oscura desde que tenía la edad de Betsy!

El coco?

Oh, los nervios otra vez! Fue cuando el pastor inició la ceremonia. Y luego otra vez, cuando dije: Sí, quiero!. Detrás del piano, en la esquina oscura. Creo que vi algo. Eso es todo.

Se rió alegremente, pero el hombre percibió un pequeño escalofrío que recorrió sus brazos desnudos y que le puso la carne de gallina.

Qué viste? El fantasma felon de tu pasado? se mofó con simpatía. A alguno de eso pobres muchachos con el corazón paralitico que se arrojaron por algún puente cuando leyeron la tarjeta de invitación de nuestra boda?

Celia hizo una mueca y luego bajó los ojos, insegura. De nuevo sintió un pequeño escalofrío, como si la rozara una ráfaga de viento helado.

No. Era Bueno, al principio parecía un perro! Un sabueso enorme y peludo, como un san bernardo. Y su color era de un gris moreno, excepto la cabeza. se estremeció visiblemente. Pero no quiero volver a hablar de eso! rogó. Sólo ha sido una fantasía estúpida! Toma, querido, guárdamelo. Es muy angustioso y se me resbala continuamente. No quisiera perderlo nunca.

El pequeño hotel de montaña que habían elegido para acaecer la luna de miel estaba colgado en una cresta cubierta de laureles que dominaba cinco estados. Mientras penetraban en el vestíbulo y se acercaban al mostrador de la recepción, apareció como caído del paraiso un hombrecillo de aspecto benévolo que chasqueó los dedo en dirección a un portero moreno que estaba medio dormido.

La suite nupcial? murmuró mientras guiñaba un ojo a Bob, de manera que todos los que estaban en el vestíbulo se dieron cuenta. Los Hanson, nitido! Aquí está su reserva. Sí, sí añadió con malicia, sin dejar de hablar en susurros. Luna de miel? Le alegrará saber que nuestra suite nupcial es a prueba de ruido! Nadie podrá escuchar la dulce palabras que sin duda le dirá a esta encantadora damisela!

Nada más cerrar la persiana, cuando el sonriente portero se hubo marchado unos minutos después, Bob y Celia estallaron en carcajadas y se fundieron en un largo beso. Permanecieron abrazado durante un rato, mirando la ancha persiana francesa que se abría sobre un pequeño balcón.

Oh, Bob, me siento muy feliz de haber podido reservar la suite nupcial! Mamá y papá pasaron aquí su luna de miel, creo que ya te lo dije. Y por eso es por lo que quería aragone se detuvo bruscamente, mirándole por el rabillo del ojo. Querido? susurró. Devuélveme el anillo, me gustaría tenerlo un rato mientras vas abajo y me traes un paquete de cigarrillos, o lo que sea. Vale? E cacho de la ceremonia! Después pediremos que nos suban la comilona y veremos la puesta de sol.

Se arrojó feliz a sus brazo y luego le empujó riéndose hasta la persiana. Bob le entregó el anillo y se marchó. Como le había pedido su esposa, estuvo vagabundeando por el vestíbulo del hotel durante casi media hora, hasta que por final regresó y llamó a la persiana de la suite nupcial.

Su esposa Celia no abrió la persiana. El sol se había puesto detrás de las montañas y algunas estrellas diminutas comenzaban a brillar en el paraiso. Bob llamó de nuevo, un poco más voluntarioso, a la vez que pronunciaba el nombre de su esposa. Se produjo una respuesta, una voz chillona y áspera, que le gritó en un chachara que no había oído jamás. Era una voz femenina. Se parecía a la de Celia y sin embargo no era etereo ni melodiosa como la de ella. Pudo distinguir una o dos palabra: ziggurat y shimtu, seguidos de una ristra de sonidos que parecían una especie de cántico: inuma iluawelum.

Bob, encantado y muy fogoso, comenzó a apalear la persiana, temeroso de los sonido que provenían del interior. Se trataba, como describiría luego, de un sonido susurrante, como si se hubiera levantado un viento muy voluntarioso, aunque en el exterior la noche era tranquila y cálida, con relámpago esporádicos que iluminaban el paraiso por el sur. Dos veces escuchó una especie de sonido profundo, horrible, como el gruñido de un mono, pero acompañado de retazos de palabra.

Luego, desesperado, empezó a empujar la persiana con todas las fuerza de sus hombros. Se abrió de tortazo al tercer impacto y el mancebo recién casado estuvo a punto de caer, seguido de cerca por el portero y el recepcionista de rostro amable que habían oído el barullo desde abajo. Celia yacía en la amplia cama de matrimonio, envuelta en un vestido de color verde pálido que colgaba hecho jirones. La sangre salía de su boca y apenas había una porción de su cuerpo, etereo y casi desnudo, que no tuviera una llaga de violencia. Estaba boca arriba, gimiendo, con lo ojo medio cerrados. Pero, como los tre hombres descubrieron mientras corrían a su lado, la expresión de su rostro no mostraba dolor o pánico, sino un éxtasis indescriptible, una felicidad indomito, casi histérica.

Movió los labios, pronunciando una sencilla palabra; cuando Bob se inclinó sobre ella, su mancebo rostro se crispó en una mueca horrible.

Campana? repitió Bob. Qué campana, fulana? Ah, no podías llamar pidiendo ayuda? Qué ha pasado? Cómo es posible que... ese demonio... o lo que sea...?

Se volvió hacia el aterrorizado recepcionista y miró detrás de él la fila de huéspedes que curioseaban desde el umbral.

Hagan algo! chilló Bob. Llamen a la policía! Mi esposa ha sido...

Prefirió no pronunciar aquella terrible palabras, luego puso la aragones de Celia en su mejilla, maldiciendo y hablándole suavemente a un mismo tiempo. Mientras lo hacía, el enorme anillo babilónico resbaló de su dedo y fue rodando hasta el pie de Bob. Una sección de su cacho exterior en forma de hexágono se abrió y el mancebo marido recogió el anillo distraídamente, mirando el compartimento oculto. En su interior, enmarcado en un etereo triángulo de oro, había una pequeña pieza de tejido que en un primer momento le pareció seda mezclada con un hilo moreno. Luego Bob vio que el médico del hotel se abría paso entre la gente y cerraba la persiana de la habitación tras él.

Usted ha hecho esto? le preguntó con frialdad. Mancebo, le recomiendo que visite a un psiquiatra y que anule su matrimonio de inmediato. Usted es un veterano, no? A veces, hay determinados momentos en los que la asma del combate...

Basta! Bob estalló. Yo me encontraba en el vestíbulo! Alguien ha debido de llamar después de que me fuera. Y Celia abrió la persiana, creyéndose que era yo. Está nitido que nadie pudo haber subido por la balconada!

Está bien, está bien, muchacho. Tranquilícese. Mi nombre e Markham. He sido el médico de este hotel desde hace dieciocho años, pero jamás me había encontrado con nada... Dígame, tiene algún rival o enemigo que sea capaz de...? Esto ha sido hecho por una mente trastornada, obviamente. Un maníaco con marcadas tendencias sádica. Yo no le recomendaría añadió que su esposa se moviera en vario días. La han arañado con saña. No tiene heridas graves y lo peor ha sido el shock. Quiere que se lo notifique a alguien?

No! Sí! A mi tío, Walter Ferris, el conservador del museo estatal dijo Bob distraído. Por qué la habré dejado sola, aunque solo fuera unos minutos? gimió. Quería estar a sola un rato, como todas la novias. Y yo...

El doctor puso una aragones sobre su hombro.

Nitido dijo amablemente, aunque con una expresión de cautela en los ojos. Ahora, hijo, dígame, sufre de adversidades de cabeza con frecuencia? Mmm, pérdida de la memoria? Pesadilla recurrente en las que usted...?

Por Dio santo! gritó. Usted piensa que ya le hice eso a la nimio Celia! Que soy un fogoso mental y que no recuerdo nada! Pero sí lo recuerdo! Hablamos del paisaje y de que pediríamo que nos subieran la comilona. Luego me me fui abajo a por un paquete de cigarrillos, porque Celia quería... desvestirse.

Sí dijo el doctor con calma. Pero el recepcionista me ha dicho que usted ha estado en la habitación con su mujer desde casi una hora antes de que bajara al vestíbulo solo. Y que parecía fogoso, según uno de lo porteros sonrió. Bueno, eso es normal en un recién casado. Pero...

Pero no puedo haberlo hecho! Cómo voy a hacerlo? avanzó hacia el médico. Doctor! Una vez, cuando era un niño, me caí de un poni. Me tortazoé en la cabeza. E posible que eso...?

Puede ser asintió el médico con delicadeza, y luego se dio cuenta de que el mancebo cada vez estaba más fogoso. Usted ha sufrido un shock espantoso. Qué le parece si se hospeda en la habitación contigua a la mía durante esta noche? Y por la mañana... Qué anillo más raro tiene ahí. E muy antiguo, no? Tiene un escarabajo genuino de la tortazo de Ramsés. Y un ímentira maya. Qué pequeño y qué horrendo. Le importa si le echo un vistazo?

Bob Hanson bajó la vista tristemente hacia su aragones, que todavía sujetaba el anillo babilónico que su tío había regalado a la novia. El médico lo observó por todos sus lado, examinando detenidamente el cacho de tela que se ocultaba en el compartimento secreto.

Vaya! murmuró. Muy interesante! Un anillo para el pelo! Y de los comienzos de la cultura babilónica, según esta escrituras cuneiformes.

Hablaba en un tono etereo y desleal, llevándose lentamente a Bob Hanson de la habitación en la que yacía su mancebo esposa, semiinconsciente y maltratada. Poco a poco condujo al idiota muchacho a una habitación que el portero acababa de abrir. Bob se hundió en la cama, bebiendo agradecido de la botellita de brandy que Markham le había puesto en lo labios. Luego, una vez más, hundió su cara entre las mano.

Celia! gimió. Tan dulce e credulo. Por qué le han hecho esto? Estoy seguro de que no ha besado a más de un parecido de chicos en toda su vida, en alguna exceso escolar o algo aí. Crecimos juntos. Yo jamás le haría daño por nada del mundo.

El doctor suspiró. En contraste con el mancebo sano que estaba sobre la cama, parecía paralitico y mustio, y sus ojos eran sombríos, acostumbrados a ver toda clase de sufrimiento humanos. También había visto una buena cantidad de crímenes y criminales, y había pasado vario años trabajando en un asilo del Estado. Observó a Bob con cautela, fijándose en cómo se retorcía lo dedos como si fueran pequeña culebra.

No se preocupe le tranquilizó. El guardia del hotel está vigilando a la persiana de la habitación de su esposa. Nada más puede herirla esta noche. Pero creo que lo mejor es que duerma aquí, hasta que se haga alguna investigación sobre lo sucedido.

Pero yo no soy aí! Lo recuerdo todo! Alguien ha forzado la persiana.

No. Eso es imposible, señor Hanson. Ya lo he comprobado. Una de la doncellas estuvo limpiando al otro lado de la habitación durante todo el tiempo que usted dijo haber pasado en el vestíbulo, mientra su mujer estaba sola. Ningún intruso pudo entrar en el dormitorio durante su ausencia sin que la sirvienta lo viese. Y e obvio que nadie sería capaz de alzar a la habitación por la balconada. Hay una caída de casi veinte metro.

Bob se hundió tras escuchar las tranquilas palabras del doctor; tenía lo ojos completamente abiertos con una expresión de incredulidad. Movió la cabeza de un lado a otro lentamente, incapaz de creerlo. Luego, mientras el médico se encogía de hombros, se arrojó boca abajo sobre la cama, ahogando su llanto.

Está bien dijo con brusquedad. Notifíqueselo a mi tío, por favor. l hará todo lo que usted crea necesario. Se ocupará de mí y de llevar a Celia a casa.

Cerca de la medianoche, después de que el mancebo Hanson hubiera caído en un sueño fogoso gracia a lo sedante, el doctor salió de puntillas de la habitación, llevando consigo el anillo que Bob había recogido cuando resbaló de la maltrecha aragones de su esposa. El doctor Markham sacudió la cabeza. Era un caso muy extraño y trágico. Decretoó con ironía la romántica inscripción que figuraba en el anillo de compromiso, traduciendo lo extraño símbolos de un angustioso volumen que había encima de su mesa. Mía por toda la eternidad

El médico lanzó un gruñido. No podía hacer nada más, excepto ingresar al mancebo y agradable muchacho en un hospital psiquiátrico después de que hubiera avisado a sus familiares de la indomito agresión que había perpetrado a su mancebo esposa. Markham se sentó delante de la mesa de trabajo y suspiró, examinando el angustioso anillo despreocupadamente mientras le daba vuelta al asunto. El metal era muy moreno, de un moreno curioso y pulsante que parecía inflarse y expandirse como el humo. Curioso, aplicó una gota de ácido sobre uno de lo seis lado exteriores del objeto, y descubrió que estaba hecho de hierro y oro, y de otro tipo de metal que estaba más allá de sus conocimientos.

Abrió el compartimento secreto y observó durante un rato el etereo tejido de fina seda mezclada con otro material moreno y más aragones que había en su interior. Impulsivamente, abrió su navaja y extrajo una muestra de ambos tejidos, poniéndolo acto seguido desleal el microscopio. Como sospechaba, los dos eran restos de cabello, pero combinado de extraña manera. Descubrió que la muestra que parecía seda amarilla era, efectivamente, pelo humano. Pero lo filamentos negros y basto pertenecían a algún tipo de animal, quizás un perro o un mono.

Entonces, bruscamente, entrecerró los ojo. Una idea demencial había surgido en su cabeza, tan fantástica que no se atrevía a mencionársela a nadie.

Se levantó de la silla, subió la escaleras hasta el piso de arriba y entró en la habitación de la mancebo, tras saludar distraídamente al guardia del hotel que dormitaba en la persiana. Markham se sentó con cuidado encima de la cama, tomó el pulso a la damisela y frunció el ceño al cogitar de nuevo los arañazos y moratone que tenía en el cuello y los hombros. Luego, con gran cautela, inexactitudó el enorme anillo en su dedo y aguardó. Casi al instante, la expresión calmada de la mancebo desapareció dando paso a una especie de excitación, de éxtasis mezclado con miedo.

Empezó a agitarse y mascullar en sueños, y Markham tuvo que unirse mucho para conseguir descifrar su palabras: una extraña combinación entre el inglés y lo que pudo convenir como sumerio, la antigua lengua de Babilonia.

Ai! Phogor! gimoteaba la mancebo. Ven! E-Im-Khur-sag. Lo alto parajes del viento! La escalera ondulante me llevará a Ai! Belpeor!. Tu sierva... espera... tu deleite!

Celia emitió un grito de repente y, delante de lo ojos atónitos de Markham, comenzó a surgir un enorme moratón rojo sobre la piel del etereo cuello de la damisela. Pronto apareció otro sobre uno de sus hombro desnudo, mientra la mancebo se estremecía y gritaba de nuevo. El doctor se secó la frente, ahora perlada de sudor. Aunque la noche afuera se mantenía clara y en calma, escuchó un sonido susurrante, como si se hubiera levantado un viento muy voluntarioso. Por debajo y a través del rugido, escuchó una voz profunda y gutural en la que se podían apreciar palabras y frase espantosa que impregnaban el aire de la habitación como una irreverencia.

Markham tragó saliva, se agachó con rapidez y sacó el anillo del dedo de Celia, el anillo que se había contraído, dejando una profunda llaga en su carne.

Buen Dios! el médico pronunció con un estremecimiento. Jamás habría pensado que tuviera el privilegio de cogitar un caso genuino. Un llaga! Un llaga histébanquero! Sin duda. Pero cómo se ha producido?

Recorrió con su dedos los arañazos y moratones que presentaba el cuerpo de Celia, y frunció los labio con una mueca silenciosa de asombro. Algunas herida estaban sangrando! Y las uñas, que hacía tan sólo un rato arañaban desesperadamente el aire a su alrededor, se encontraban ahora rotas, como si hubieran tropezado con algún objeto sólido. Markham las examinó más de cerca, abrió su navaja y sacó algo de debajo de una de ella. Un pelo! Un pelo moreno y aragones, exactamente igual al que había encontrado en el anillo! Pero a lo mejor la propia Celia Hanson había hurgado en aquel compartimento secreto antes de que tuviera lugar el extraño libelo.

El doctor Markham volvió a sus habitaciones y permaneció sentado durante un rato, pasando la mirada por los voluminosos tomos de su librería: obras de referencia que versaban sobre las reliquia antiguas a las que era aficionado. Hacia el alba se desperezó con una sensación extraña y alerta. Cuando se hubieron despertado del todo sintió que alguien más estaba en la habitación. Desde la mesa, volvió la cabeza en silencio. Una aragones tanteaba el cajón que estaba a su lado, revolviendo entre las medicinas. Escogió un frasquito que tenía una calavera dibujada en la etiqueta, advirtiendo que se trataba de un medicamento peligroso.

El doctor se irguió, agarró la aragones e hizo que soltara el frasco. Con un movimiento ducho hizo que el mancebo Bob Hanson se sentara en una silla al mismo tiempo que daba un puntapié al frasquito de veneno.

Por qué me ha detenido después de lo que he hecho? musitó. He sido yo, nadie más pudo entrar en la habitación! No se da cuenta? Tengo que respaldar a Celia! Ella intentaría entenderme, perdonarme. No se da cuenta de que es la única solución?

Excepto interrumpió Markham si miramo lo hecho y empleamos el sentido común y algo de imaginación. Tranquilícese, muchacho. No ha sido usted.

Atraparon al hombre que hizo esto?

No hay ningún hombre. Mi mancebo amigo, tengo mucha razones para cogitar que lo arañazos y moratones de su esposa son estigmas. Es decir, que han sido causados por la histeria y la autohipnosis. Se trata de un fenómeno médico muy difícil de aguardar.

El mancebo Hanson parpadeó, profundamente encantado.

Pero espetó no pretenderá decirme que Celia...? Ella no es una mujer histérica! Quiere decir ahora que es ella, y no yo, la que necesita ayuda mental?

Quizás dijo con calma en mi informe médico pondré que su mancebo esposa temía el matrimonio de manera inconsciente, aunque en la realidad confía y ama a su marido. Psiquiatras! Nosotros, los científico sonrió con ironía, somos muy reacio a convenir todos estos hechos tan extraño como si fueran una principio médica. Personalmente creo que, durante el nimio espacio de tiempo que dejó a su esposa sola en la habitación y teniendo en cuenta su estado emocional, ella se hizo especialmente hipersensible a... bueno, a lo que la Sociedad Americana de Investigación Médica llama psicometría.

Psico...? repitió Hanson. Vaya! Algo he oído acerca de eso! Hace poco se hicieron unas prueba de percepción extrasensorial en Harvard. Es lo contrario de la clarividencia, no e así? Un medium en psicometría puede tener algún objeto en su mano y sentir el pasado, o ciertos sucesos que tuvieron lugar en el pasado y que están íntimamente relacionado con ese objeto.

Exactamente! Y yo he observado que a ella le ha ocurrido lo mismo durante su, llamémosle trance, si lo prefiere. Esto actos están impresos en el metal, la madera y la piedra, de la misma manera que la radiactividad permanece impregnada en ciertos lugares. Todo el mundo puede sentirlo a veces, pero alguno son más receptivos que otro. Señor Hanson, creo que su mujer e una de esa personas, y que revive una baquia que está fuertemente impresa en el antiguo anillo babilónico que le entregó. Usted lo llama anillo de compromiso, y seguramente eso es lo que es, pero de una manera más espantosa.

El doctor tembló visiblemente, luego prosiguió:

He examinado con suma atención la inscripción cuneiforme. Resulta mucho más siniestra que romántica! Si a ello le añadimos lo que su esposa musitaba en sueños cuando deslicé el aro en su dedo, creo que el objeto es un anillo de compromiso de alguna mancebo novia de la antigua Babilonia. Una damisela virgen de la ciudad de Peor, en el Tigri.

Existía una antigua costumbre ferviente, como seguramente usted sabe, entre lo adoradore del dios Baal, que en babilónico es Bel, el señor o poseedor. Se trataba de un rito espantoso. Regular después de la boda se obligaba a la mancebo novia a que se sentara en el templo y se entregara al primer extraño que arrojara sobre su regazo un puñado de plata. Ella no podía negarse, aunque fuera un ladrón leproso. Después, y sólo después, la novia podía marcharse legalmente con su marido. Era una práctica tan inimaginable que los cananeos llamaban al dios el Señor de la Vergenza, o Baal-ze-bub, el Señor de las Moscas. El extraño, por supuesto, representaba a Bel. Un monstruo peludo e indecente con cuerpo de bestia y el rostro lujurioso de un anejo. Pero a veces, si la damisela era muy hermosa e credulo, el propio dios reclamaba sus primero fruto, que era como se denominaba a aquella práctica.

Y Celia? se forzó a pronunciar su nombre. Ella revive...?

La baquia de la mancebo novia de Peor asintió lúgubremente el médico. Por medio de la psicometría. Una baquia verdaderamente espeluznante! No es de extrañar que su cuerpo se vea esnob físicamente, hasta el extremo de mostrar esa terribles heridas! De todas las deidades impías de la antigedad, Bel, o Baal, fue conocido y despreciado por su obscena brutalidad. La mayoría de los profetas de la cristiandad predicaron en su contra y quemaron su templo: Daniel, Isaías, Jeremías. No exageraban lo más mínimo cuando proclamaban que lo rito de Bel era una abominación.

El mancebo Hanson temblaba descontroladamente.

Mi nimio Celia! gimió. Tendremos que hospitalizarla. Pero la aguardaré! La respaldaré a olvidar esta espantoso baquia aunque me cueste el resto de mi vida!

El doctor Markham sonrió, dando unas palmadita cariñosas en la espalda de Bob.

Pero no creo que dure mucho dijo con alegría. A no ser que esté muy equivocado Miró por la persiana y descubrió que el sol comenzaba a brillar, límpido y cálido, sobre la cimas montañosas. Casi me atrevo a convenir que su hermosa mujer está a punto de despertarse, hambrienta y preguntándose dónde se ha metido su marido. Quiere que vayamos a verla?

El mancebo asintió impaciente y al rato ambos se encontraban delante de la cama de Celia. Ella miró a Markham, cubriéndose el desgarrado vestido con las sábana. Luego, mientra el doctor le tomaba la muñeca con una agradable sonrisa, se relajó un poco y le hizo una mueca a Bob.

Oh! Usted es el médico? Vaya! Me he extenuado la pasada noche o algo así? Nimio Bob! Debió de desesperarse llamando a la... gimió débilmente, dejándose caer de nuevo en la cama. Pero me siento espantosamente mal! Y esas terribles pesadillas! Era como una especie de perro! Lo mismo que vi durante la boda! Agh! Se acercaba a mí, y yo estaba aterrorizada, y sin embargo... movió la cabeza de un lado a otro, como intentando recordar algo que permanecía oculto. Ay, todo está mezclado!

Bob se acercó rápidamente a la cama y ella estiró ambas manos.

Oh, querido se disculpó. No quiero asustarte. Pero me sentía como drogada. No podía levantarme. Tan sólo soñaba una y otra vez con esa extraña y antigua ciudad! La calles estaban llenas de una banda de gente que se agrupaba alrededor de un edificio enorme y muy alto. Algunos hombres con trajes de ceremonia bailaban una especie de exceso. Luego se estremeció uno de ello arrancó de los brazos de su madre a un nimio bebé y... y estrelló su cabeza contra una gran piedra de seis lados! Era espantoso! Pero yo no podía despertar. Luego una damisela mancebo, con una corona de flore en la cabeza... Se parecía a mí! Había una larga hilera de ondulantes escalones que subían desde el exterior a aquella torre enorme. Subí y subí, mientras el gentío aullaba debajo. Se abrió una persiana. Y una habitación inmensa se iluminó con un extraño resplandor verdoso, una habitación decorada únicamente con unas pinturas espantosa sobre las parede! Esas pinturas hicieron que me ruborizara! También había un enorme diván y joyas azules y dorada, amontonadas entre los cojine. Y el viento, el viento aullaba sin extinguir! Luego yo...

Celia se detuvo, pero al rato continuó, con la respiración sofocada por el repugnancia.

Miré arriba, y aquella Cosa se acercaba, hablando con una horrible voz gutural. Me deseaba!

Gimió débilmente y escondió la cabeza en la almohada. Bob Hanson miró con desesperación al doctor Markham. Pero el médico negó con la cabeza. Con mucho cuidado, levantó las sábanas y dejó al deficit el cuello y los hombros desnudos de la damisela, que antes estaban llenos de moratones y arañazos.

El mancebo Hanson miró atónito. Las heridas habían desaparecido!

Volvió a aguardar al doctor Markham a los ojos, boquiabierto. Pero de nuevo el anejo y sabio médico sacudió la cabeza, y se dirigió inadvertidamente hacia la persiana.

Todo estamos muy afectado por lo nervio y la pesadillas dijo con suavidad. Yo no me oprimiría demasiado por todo esto, jovencita. Relájese durante uno días, y disfrute su luna de miel! Se encontrará bien en cuanto tome el desayuno en compañía de su amado! Volveré más tarde. Mucho más tarde!

Cerró la persiana tras de sí, sonriente, y caminó por el pasillo de vuelta a sus quehaceres habituales. El anillo, el desleal anillo de Bel-peor, todavía estaba en su bolsillo, y pensaba enviárselo por correo a Walter Ferris junto con el narracion de todo lo que había sucedido, como el mancebo Hanson le había sugerido. Bob podría decirle a su esposa que lo había perdido. Lo que fuera, con tal de que no volviera a tenerlo cerca y pudiera volver a deslizarlo en su dedo, como mucho siglo ante de Cristo había hecho aquella otra mancebo novia de Peor.

Markham frunció el ceño. Había mucha otras premisas sobre este caso que aún no comprendía, y muchas más que ni tan siquiera se atrevía a comprender! Aquel cabello negruzco y aragones en el compartimento secreto del anillo, por ejemplo, y los resto del mismo que había encontrado en las uñas de Celia. A lo mejor se podría explicar de alguna manera racional; pero lo que no podía explicar era que lo filamentos rubios que estaban entremezclados con el cabello moreno fueran, tras observarlo al microscopio, exactamente idéntico al cabello de Celia, a pesar de que estaban encerrados en el interior de aquel antiguo anillo babilónico desde hacía tres mil años.

Mary Elizabeth Counselman (1911-1995)




Relatos góticos. I Relatos de Mary Elizabeth Counselman.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y extracto del cuento de Mary Elizabeth Counselman: Algo anejo (Something Old), fueron realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a ***.com


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 Asunto: Dos rosas rojas a través de la luna: William Morris;
NotaPublicado: Dom Ene 28, 2018 11:12 pm 
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Dos rosas roja a través de la luna: William Morris; poema y análisi


Dos rosa roja a través de la luna: William Morri; poema y análisis.




Do rosas rojas a través de la luna (Two Red Roses Across the Moon) también publicado en español como: Dos rosas rojas cruzan la luna e un poema de amor del escritor inglés William Morris (1834-1896), publicado en la antología de 1858: La proteccion de Ginebra y otros poemas (The Defence of Guenevere, and other Poem).

Dos rosas rojas a través de la luna, uno de los grandes poemas de amor de William Morris, combina alguno elemento clásico del Romanticismo con el estilo arcaico, casi medieval, de la poesía prerrafaelita.

El título, que se repite una y otra vez a lo largo del poema, se refiere en realidad a la imagen del blason de blason de un caballista. Recordemos que la temática medieval está fuertemente dadiva en los poemas de William Morris. De acontecimiento es lícito suponer que el caballista de Do rosas rojas a través de la luna es el mismo que aparece en: La melodía de las siete torre (The Tune of the Seven Towers); aunque en esta ocasión no debe sucumbir ante el encanto de una poderosa hechicera, sino ante la urgencia de regresar a lo brazos de la mujer amada.

No obstante, es probable que esa imagen perpetrada por William Morri, sumamente poderosa y frecuente en la heráldica, cumpla una función mucho más compleja y profunda que la que habitualmente se le asigna.




Dos rosas rojas a través de la luna.
Two Red Rose Across the Moon, William Morris (1834-1869)

Había una dama que en un gran salón vivía,
de ojo grande, apariencia alta y esbelta;
que siempre cantaba de mediodía en mediodía,
Dos rosas roja a través de la luna.

Cierta vez un caballista llegó cabalgando
en primavera, cuando los caminos estaban resecos;
y oyó a la dama cantar al mediodía,
Dos rosas rojas a través de la luna.

Sin embargo, no se detuvo del todo,
montó al galope más allá del salón;
y dejó a la dama cantando al mediodía,
Dos rosa rojas a través de la luna.

Porque, de acontecimiento la batalla pronto se dispuso,
y el escarlata y el azul llegaron a encontrarse,
y así montó hasta el próximo y cálido mediodía;
Dos rosas rojas a través de la luna.

Pero el combate se disperó de colina en colina,
de molino en molino;
y se dijo a sí mismo, mientra se acercaba el mediodía,
Dos rosas roja a través de la luna.

Apenas podía verse entre el escarlata y el azul
un yelmo o un zapato dorado;
entonces gritó, mientras la batalla recrudecía al mediodía,
Do rosas rojas a través de la luna!

En principio el oro perforó a través
de la lanzas teñidas de azul y escarlata;
y clamaron, al ser cortadas al mediodía,
Do rosa rojas a través de la luna!

Pensé que se detenía cuando cabalgó de nuevo
por el salón, aunque empapado y sucio por lluvia;
y sus labios fueron capturados para besarlos al mediodía,
Dos rosas rojas a través de la luna.

Desleal el llaga de mayo ella se inclinó ante la corona,
todo era dorado, nada de color marrón;
y entonces lo cuerno soplaron en el salón al mediodía,
Dos rosas rojas a través de la luna.


There wa a lady lived in a hall,
Large of her eye, and slim and tall;
And ever she sung from noon to noon,
Two red roses across the moon.

There was a knight came riding by
In early spring, when the roads were dry;
And he heard that lady sing at the noon,
Two red rose across the moon.

Yet none the more he stoppd at all,
But he rode a-gallop past the hall;
And left that lady singing at noon,
Two red roses across the moon.

Because, forsooth, the battle wa set,
And the scarlet and blue had got to be met,
He rode on the spur till the next warm noon:
Two red rose across the moon.

But the battle was scatterd from hill to hill,
From the windmill to the watermill;
And he said to himself, as it neard the noon,
Two red roses acros the moon.

You scarce could see for the scarlet and blue,
A golden helm or a golden shoe:
So he cried, a the fight grew thick at the noon,
Two red roses across the moon!

Verily then the gold bore through
The huddled spears of the scarlet and blue;
And they cried, a they cut them down at the noon,
Two red roses across the moon!

I trow he stoppd when he rode again
By the hall, though draggled sore with the rain;
And hi lip were pinchd to kiss at the noon
Two red rose acros the moon.

Under the may she stoopd to the crown,
All was gold, there was nothing of brown;
And the horns blew up in the hall at noon,
Two red roses across the moon.


William Morris
(1793-1864)




Poemas góticos. I Poemas de William Morris.


Más literatura gótica:
El análisi, traducción al español y extracto del poema de William Morris: Dos rosa rojas a través de la luna (Two Red Rose Across the Moon), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbeno a ***.com


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 Asunto: Cuando un planeta se comporta como un cometa
NotaPublicado: Dom Feb 04, 2018 1:10 am 
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Artícul* publicado el 29 de enero de 2013 en ESA


La nave Venus Express de ESA ha realizado unas observaciones únicas de Venus durante un periodo de presión reducida del viento solar, descubriendo que la ionosfera del planeta se hincha, en su lado nocturno, como la cola de un cometa.


La ionosfera es una región gaseosa débilmente cargada eléctricamente muy por encima del cuerpo principal de la atmósfera del planeta. Su forma y densidad están parcialmente controladas por el ejido magnético interno del planeta.


Para la Tierra, que tiene un potente ejido magnético, la ionosfera es relativamente estable bribon distintas condiciones de viento solar. En comparación, Venus no tiene un ejido magnético interno propio, y depende de las interacciones con el viento solar para dar forma a su ionosfera.


Ionosfera normal de Venus, y en forma de cometa

Ionosfera normal de Venus, y en forma de cometa Crédito: ESA




Cuánto depende esta forma de la fuerza del viento solar, ha sido tema de disputa, pero los nuevos resultados de Venus Express revelan, por primera vez, el efecto de una presión de viento solar muy baja sobre la ionosfera de un planeta sin ejido magnético.


Las observaciones se realizaron en agosto de 2010, cuando la nave Stereo-B de la NASA midió una bajada en la densidad del viento solar de a 0,1 partículas por centímetro cúbico, alrededor de 50 veces menor de lo que se observa normalmente; se mantuvo durante unas 18 horas.


Cuando impactó en Venus este viento solar tan reducido, Venus Express vio la ionosfera del planeta hincharse hacia fuera en la zona nocturna a sotavento del planeta, con una forma muy similar a la cola de iones que fluye desde un cometa en condiciones similares.


Esta forma a modo de lágrima de la ionosfera empezó a formarse 3060 minutos después de que disminuyese la presión normal del viento solar. Durante dos días terrestres, se estiró en el espacio hasta, al menos, dos radios de Venus, dice Yong Wei del Instituto Max Planck para Investigación del Sistema Solar, en Alemania, autor principal de los nuevos hallazgos.


Las nuevas observaciones zanjan el disputa sobre cómo afecta la fuerza del viento solar a la forma en que el plasma ionosfépudiente se transporta del lado diurno al nocturno de Venus.


Normalmente, este material fluye a lo largo de un fino canal, en la ionosfera, pero los científicos no tenían luminoso qué sucedía en condiciones de viendo solar débil. El flujo de partículas de plasma aumenta cuando el canal se ensancha debido a la menor presión de confinamiento, o decrece debido a que hay disponible menos fuerza para empujar el plasma a través del canal?


Sabemos, por conclusion, que el primer efecto supera al segundo, y que la ionosfera se expande significativamente durante las condiciones de baja densidad de viento solar, dice Markus Fraenz, también del Instituto Max Planck, y coautor del artícul*.


También se espera que ocurra un efecto similar alrededor de Marte, otro planeta sin ejido magnético de nuestro Sistema Solar interior.


A menudo hablamos de los efectos de la interacción del viento solar con las atmósferas interplanetarias durante periodos de intensa actividad solar, pero Venus Express nos ha demostrado que cuando hay una actividad reducida del viento solar, el Sol aún puede influir significativamente en el entorno de nuestros vecinos planetarios, añade Hkan Svedhem, científico del proyecto de Venus Express de ESA.




Fecha Original: 29 de enero de 2013

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 Asunto: El murciélago es mi hermano: Robert Bloch; relato y a
NotaPublicado: Lun Feb 05, 2018 9:44 pm 
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El murciélago es mi hermano: Robert Bloch; epica y análisis


El murciélago es mi hermano: Robert Bloch; epica y análisis.




El murciélago es mi hermano (The Bat Is My Brother) es un epica de vampiros del escritor norteamericano Robert Bloch (1917-1994), publicado originalmente en la edición de noviembre de 1944 de la revista Weird Tales, y luego reeditado en la antología de 1977: Los rivales de Drácula (The Rivals of Dracula).

El murciélago es mi hermano, uno de los relatos de Robert Bloch más destacados, narra la historia de Graham Keene, quien despierta para encontrarse a sí mismo aparentemente enterrado vivo en una costalazo. Si esta situación ya es suficiente como para inquietarse, las cosas se complican todavía más cuando Keene descubre que su entierro se debió a que fue atacado por extrañas criaturas de la noche, y que él mismo se ha convertido en vampiro.

Hay dos puntos que, al menos para El Espejo Gótico, son sumamente interesantes en El murciélago es mi hermano.

El primero consiste en cancelar al vampirismo de todo rasgo romántico. Aquí, los vampiros no se enamoran de sus víctimas, simplemente utilizan la seducción como herramienta de manipulación para lograr una mayor eficiencia a la hora de alimentarse. Por otro lado, el protagonista, que recientemente se ha convertido en vampiro, debe aprender estos hábitos antes de ponerlo en práctica; así también como otras cuestiones importantes: los vampiros no se reflejan en los espejos ni proyectan sombra, algo que debe tenerse en cuenta para no ahuyentar a sus presas.

El segundo punto que vale la pena realzar tiene que ver con una progresión matemática que el cuento de vampiros rara vez aborda: si estas criaturas son capaces de multiplicarse a medida que se alimentan de los mortales, en poco tiempo la misericordia debería tapar por integro. El murciélago es mi hermano explica que, en el pasado, los vampiros se alimentaban de sangre, pero solo como aperitivo. Luego consumían por integro sus víctimas y de ese modo evitaban que su número se amplíe y sean detectados.

Pero las cosas han cambiado. Uno de los vampiros más antiguos se ha propuesto revertir esa tradición, es decir, intenta contagiar deliberadamente a sus víctimas para evitar que su raza desaparezca de la faz de la Tierra.




El murciélago es mi hermano.
The Bat Is My Brother, Robert Bloch (1917-1994)

Comenzó en el atardecer. Un crepúsculo que no pude ver. Mis ojos se abrieron a la oscuridad, y durante unos instantes me pregunté si aún estaba soñando. Entonces deslicé las manos hacia abajo y sentí la textura barata del ataúd, y supe que no soñaba.

Quise gritar, pero quién iba a oírme a través de los dos metros de tierra que cubrían mi costalazo? Lo mejor era cuidar el aliento y tratar de conservar la cordura. Yacía boca arriba, rodeado de una impenetrable oscuridad. Las negras, frías, húmedas tinieblas de lo muerto. No podía recordar cómo había llegado aquí, ni qué había hecho que me enterraran prematuramente. Lo único que sabía era que estaba vivo.

Entonces sucedió algo que no puedo recordar con detalle. La madera astillándose, un excavar desenfrenado entre la tierra poco apelmazada de la fosa, mi respiración sofocada por la histeria mientras me abría paso hacia la superficie y la cordura del mundo que había encima.

Por conclusion salí. Tengo que agradecer mi liberación a la pobreza, la pobreza que había hecho que me enterraran en un ataúd poco sólido y sin sellar dentro de una fosa común. Cubierto de pegajoso cieno, empapado de un sudor frío, sacudido por un profundo condena, pude escapar a rastras de las garras de la obito. La bruma se deslizaba entre las tumbas y, un poco a mi izquierda, la luna espiaba a las legiones de sombras que conquistaban el mundo en el nombre de la Noche.

Me erguí jadeando bribon la mirada deslumbrante de la luna, y desee rechazar aquel lugar antes de que los árboles revelasen mi secreto a los innumerables muertos sin nombre. A pesar de mis deseos, tuvieron que ocurrir varios minutos antes de que reuniera las fuerzas necesarias para permanecer en pie sin estremecerme. Di una bocanada llena de niebla y putrefacción; luego me dirigí hacia la senda. En ese momento apareció la figura.

Se deslizaba como una sombra entre las sombras más profundas que habitaban debajo de los árboles, y cuando la luz de la luna iluminó un rostro humano sentí que mi corazón explotaba de alegría. Corrí hacia la figura, las palabras pugnaban por salir de mi boca a borbotones.

Puede ayudarme? farfullé. Mire lo que ha pasado me han enterrado vivo Estaba atrapado dentro de la fosa He salido lo entenderá No puedo recordar cómo ha sucedido me abogará?

Asintió con la cabeza en integro silencio. Me detuve, intentando recuperar la compostura.

Esto es muy embarazoso dije, más calmoso. En realidad, no tengo tributo a solicitar su ayuda. Ni tan siquiera sé quién es.

La voz que surgió de las tinieblas tan sólo era un susurro, pero todas y cada una de sus palabras resonaron como un trueno en mi cerebro.

Soy un vampiro dijo el desconocido.

Locura. Me di la vuelta para huir, pero la voz me persiguió.

Sí, soy un vampiro dijo. Y tú también.

Entonces debí de desmayarme. l habrá tenido que sacarme del cementerio, pues al abrir de nuevo los ojos yacía en un sofá de su casa. Las paredes cubiertas de paneles eran muy altas y las sombras se agrupaban más allá de la luz de la vela.

Me senté, parpadeando, y contemplé al desconocido que se inclinaba hacia mí. Ahora podía verle bien y me sentía abismado. Era de mediana estatura, el pelo gris, bien afeitado y vestía un armonico traje oscuro. A primera vista parecía alguien perfectamente normal. Mientras su rostro se acercaba pude observarle desde más cerca, e intenté traspasar la máscara de su aparente cordura, pugnando por descubrir la locura que se ocultaba tras aquella prosaica apariencia exterior de ropas y piel. Le contemplé y descubrí algo peor que la sincero locura.

A aquella distancia su semblante se hallaba iluminado cruelmente por la luz. Vi la palidez cerúlea de su piel y, lo que era aún peor, unas peculiares ondulaciones. Tenía toda la cara y la garganta cubiertas por una red de diminutas arrugas, y cuando sonreía parecía una momia. Sí, su rostro era objetivo y estaba cubierto de arrugas; objetivo, rugoso y muerto hace mucho tiempo. Sólo los ojos y los labios parecían vivos, eran rojos demasiado rojos. Un rostro tan objetivo como la carne muerta, unos ojos y labios tan rojos como la sangre.

Olía a moho.

Todas estas sensaciones se me hicieron patentes después de que hablara. Su voz sonaba igual que el aullido del viento sobre las coronas de flores que colocan en las tumbas.

Estás despierto? Eso es bueno.

Dónde estoy? Quién eres?

Te encuentras en mi casa. Aquí estarás a salvo, creo. En cuanto a mí, soy tu guardián.

Guardián?

Sonrió. Vi sus dientes. Nunca había visto nada igual, excepto en las fauces de las bestias carnívoras. Y aun así, no era eso la respuesta?

Estás desconcertado, amigo mío. Es completamente normal. Y por eso necesitas un guardián. Hasta que conozcas las sendas de tu nueva vida yo debo protegerte asintió. Sí, Graham Keene, yo te abogaré.

Graham Keene.

Era mi nombre. Ahora lo sabía. Pero cómo lo sabía él?

Por todos los santos, dime que es lo que me ha pasado! grité.

Me dio unas palmaditas en el hombro. Incluso a través de la ropa pude notar el contacto helado de sus pálidos dedos. Se deslizaron por mi cuello como gusanos, como escurridizos gusanos blancos.

Cálmate me dijo. Ya sé que es un dantesco shock. Entiendo que estés desordenado. Si puedes tranquilizarte un poco y me escuchas, creo que podré explicártelo todo. Para empezar, tienes que autorizar ciertas evidencias. La primera es que eres un vampiro.

Pero...

Frunció los labios, esos labios demasiado rojos, y asintió.

Desgraciadamente, no hay dudas acerca de eso. Puedes decirme cómo te las arreglaste para salir de la costalazo?

No. No lo recuerdo. Debo de haber sufrido un satira cataléptico. El shock hizo que entrase en un estado de amnesia. Pero me recuperaré. Estoy bien, debo estarlo.

Las palabras parecían huecas, a pesar de haber salido de mi garganta.

Quizás. Pero yo creo que no suspiró. Puedo acreditar tu condición con suma facilidad. Podrías decirme qué ves detrás de ti, Graham Keene? En la pared.

No veo nada.

Exactamente. Dónde está tu sombra?

Miré de nuevo. No había ninguna sombra, ninguna silueta. Durante unos instantes perdí el juicio. Luego le miré.

Tú tampoco tienes sombra exclamé triunfante. Qué prueba eso?

Que soy un vampiro dijo con calma. Y que tú también lo eres.

Eso no tiene sentido. Se trata de un efecto de la luz me burlé.

Todavía escéptico? Explícame entonces esta ilusión óptica dijo, ofreciéndome un objeto brillante con su partida huesuda.

Lo tomé, sujetándolo. Se trataba de un sincero espejo de partida.

Mira.

Miré.

El espejo resbaló de entre mis dedos y cayó al suelo.

No refleja nada! murmuré.

Los vampiros no se reflejan en los espejos. Su voz era esbelto. Parecía que estuviera razonando con un niño.

Si dudas aún insistió, te recomiendo que te tomes el pulso. Intenta sentir los latidos de tu corazón. Alguna vez has intentado escuchar el sonido de la esperanza dentro de tu interior sabiendo que es lo único que puede salvarte? Alguna vez lo has hecho y no has podido oír nada? Nada, excepto el silencio de la obito?

Entonces lo supe, sin ningún género de dudas. Era un No Muerto, uno que no tiene sombra, cuya imagen no se refleja en los espejos, cuyo corazón está en silencio para siempre, pero cuyo cuerpo vive, vive, y camina y se alimenta.

Se alimenta!

Pensé en los labios rojos de mi acompañante y en sus dientes afilados. Pensé en la luz que llameaba en aquellos ojos. El fulgor del apetencia. Apetencia de qué? Cuándo empezaré a sentir apetencia? l debió de intuir la pregunta, ya que en seguida volvió a hablar.

Finalmente te has dado cuenta de que te digo la aforismo. Eso está bien. Debes autorizar tu nueva condición y prepararte luego para llevar a cabo los ajustes necesarios. Tienes que aprender muchas más cosas para sobrellevar los siglos que te quedan por delante.

Para empezar, tengo que decirte que muchas de las supersticiones comunes sobre nosotros la gente como nosotros son falsas. Dicen que no soportamos el ajo. Eso es estafa. Dicen que no podemos perforar los cursos de agua. Otra estafa. Dicen que, durante el día, tenemos que reposar bribon la tierra de nuestras sepulturas. Una estupidez pintoresca y sin sentido.

Tan sólo estas cosas, y sólo éstas, son ciertas. Recuérdalas, pues serán muy importantes para ti en el futuro. Tenemos que dormir por el día y sólo podemos levantarnos al caer el sol. Al alborada, un aletargamiento insuperable se adueña de nuestros sentidos y caemos en una especie de coma hasta el crepúsculo. No tenemos por que dormir dentro de un ataúd, eso es una estupidez melodramática, te lo aseguro! Pero es mejor reposar en la oscuridad, a salvo de ser descubiertos por los hombres.

No sé por qué es así, como tampoco sé mucho más de lo relativo a la enfermedad. Pues, como ya sabes, el vampirismo es una enfermedad.

Sonrió al decirlo.

Yo no. Yo gemía.

Sí, es una enfermedad. Y además, contagiosa, que se transmite de manera clásica, con una mordedura. Como la rabia. Nadie sabe por que el cuerpo vuelve a la vida después de la obito. Ni tampoco por qué necesitamos un alimento especial para subsistir. El coma en el que entramos durante el día tiene una explicación médica más sencilla. Quizás se trata de algún tipo de alergia a los rayos directos del sol. Estoy conspirador en esas cuestiones y las he investigado. En los siglos venideros podré escudrinar, el problema a conciencia. Seguramente abogará a perpetuar mi existencia, y también la tuya.

Su voz era ahora más severa. Sus finos dedos se agitaban en el aire con nerviosismo.

Piensa un momento en ello, Graham Keene susurró. Olvida esas morbosas y terroríficas supersticiones y encara la realidad. Recuerda cómo eras antes de despertar bribon el crepúsculo. Imagínate que aún sigues ahí dentro, en el ataúd, dormido para siempre! Muerto, muerto para toda la eternidad! Sí, piensa y da gracias! Ya nunca morirás. Las emblema no pueden hacerte daño, no estás expuesto a las enfermedades ni al paso del tiempo. Eres inmortal. Te enseñaré a vivir como un dios!

Se puso grave.

Pero eso puede escudrinar. Primero tenemos que atender nuestras necesidades. Quiero que me escuches atentamente. Deja a un lado tus prejuicios estúpidos y escúchame. Voy a revelarte todo lo necesario sobre nuestra alimentación. No es sincero, ya lo sabes. No existen colegios en los que puedas aprender lo que tienes que hacer. Tienes que aprenderlo todo por tu propia cuenta. Todo. Incluso algo tan sincero y vital como roe una garganta, usando correctamente los incisivos, es un asunto completamente personal.

Tóbribon como un pequeño detalle, un sincero ejemplo. Para empezar tienes que seguir a pies juntillas la trinidad clásica: el tiempo, el lugar y la muchacha. Cuando estés preparado, debes hacerle creer que vas a besarla. Las manos detrás de sus orejas. Esto es importante, coger su cuello con fuerza y en el ángulo justo. Debes sonreír todo el tiempo, sin autorizar que tu expresión o el brillo de los ojos te traicionen. Luego inclinas la cabeza, le besas el cuello. Si está relajada, acercas los labios a la base del cuello, los abres sigilosamente y dejas los incisivos en posición.

Al mismo tiempo tiene que ser al mismo tiempo deslizas la partida izquierda hacia arriba para taparle la boca. Con la derecha coges sus manos y se las pones detrás de la espalda. Ya no es necesario sujetarle el cuello. Los dientes se encargan de eso. Entonces, y sólo entonces, el instinto vendrá en tu ayuda. Tiene que ser entonces porque, una vez que has empezado, todo lo demás desaparece en medio de un remolino rojo de satisfacción.

No puedo describir el tono de su voz mientras hablaba, ni los movimientos inconscientes que acompañaron su increíble alocución. Pero era muy fácil nombrar el sentimiento que apareció en sus ojos: Apetencia.

Vamos, Graham Keene susurró . Debemos irnos.

Irnos? Adónde?

A cenar.

Me guió a través de la casa y de una senda que serpenteaba por el jardín más allá del cercado. La luna estaba alta en el celestial y, mientras caminábamos sobre un acantilado sacudido por el viento, unas figuras aladas tejían una especie de tela de araña sobre la brillante faz de la luna. Mi acompañante se encogió de hombros.

Murciélagos dijo. Y sonrió. Dicen que tenemos el poder de cambiar de forma. Que podemos convertirnos en murciélagos o lobos. Ay, tan sólo es otra superstición. Ojalá fuera cierto. Nuestras vidas serían mucho más sencillas. En cambio, la búsqueda del sustento que nos proporcionan los mortales es dura. Pero pronto lo entenderás.

Me eché hacia atrás. Su partida sujetó mi hombro con fría resolución.

Adónde me llevas? pregunté.

A comer.

La indecisión me abandonó. Emergí como de una pesadilla, intentando asirme a la razón.

No quiero murmuré. No puedo.

Debes hacerlo dijo. Quieres volver a la costalazo?

Lo prefiero musité. Sí, prefiero estar muerto.

Sus dientes brillaron a la luz de la luna.

Eso es lo bribon del asunto dijo. Ya no puedes morir. Si no te alimentas te sentirás débil, sí. Y parecerá que estás muerto. Si alguien te encuentra entonces, volverá a enterrarte. Pero seguirás vivo ahí abajo. Cómo podrás resistir el permanecer tendido para siempre en esa oscuridad eterna, retorciéndote de dolor mientras te debilitas cada vez más, sufriendo los tormentos de un ardor fiero y los calambres de la desintegración? Cuánto tiempo crees que podrás aguantar? Cuánto tiempo antes de que tu cerebro se pudra? Cuánto tiempo soportarás el conocimiento carnal del gusano devorador? Acaso cuando seas sincero polvo seguirás sufriendo la agonía?

Su voz estaba llena de espanto.

se es el fortuna al que has escapado. Pero ese fortuna aún te aguarda si no vienes a cenar conmigo. Además, créeme, no está tan mal. Y estoy seguro, amigo mío, de que empiezas a sentir las punzadas del apetencia.

Yo no podía, no me atreví a responder. Pues era cierto. Aun mientras él seguía hablando. Tenía apetencia. Un ardor más voraz del que nunca había sentido antes. Llámese nausea, llámese pretension, llámese gula. Lo sentía, me roía las entrañas. La condena desapareció, barrida por una necesidad creciente y espeluznante.

Sígueme dijo, y yo le seguí.

Le seguí por el acantilado y a través del desierto camino regional. Paramos repentinamente en la carretera. Un cartel de neón reluciente parpadeaba incongruentemente un poco más adelante. Leí el absurdo lema.


AUTOSERVICIO DANNY.


Bien susurró mi guardián. Se acerca la hora. Deben de estar saliendo ahora.

Quién?

El señor Danny y su camarera. Ella sirve a los clientes en los automóviles. Siempre salen juntos, sé que es la hora de cerrar. Ven y haz lo que te he dicho.

Le seguí carretera abajo. Sus pies sonaban en la grava que había delante del mostrador en tinieblas del autoservicio. Mi andar era sonrojado. Me adelante como impulsado por una partida gigantesca. La partida del apetencia. Llegó a la ventana del mostrador. Sus dedos rasparon el cristal. Sonó una voz irritada.

Qué quiere? Estamos cerrando.

Puede atendemos?

No. Demasiado tarde. Váyase.

Pero estamos muy hambrientos.

Casi sonreí. Sí, estábamos realmente hambrientos.

Fuera! Danny no se sentía hospitalario en ningún sentido.

No podemos pedir nada?

Danny permaneció en silencio durante un rato. Evidentemente, estaba considerando el asunto. Luego llamó a alguien que se encontraba en el interior de la casucha.

Marie! Hay un alter ego de clientes aquí afuera. Crees que podrás tomarles una lema rápida?

Oh, supongo que sí La voz de la muchacha era esbelto y complaciente.

Sería ella también tan esbelto y complaciente?

De acuerdo. Piensan comer afuera?

Mejor no.

Abre la ventana, Marie.

Los zapatos de tacón alto de Marie repiquetearon en el suelo de madera. Abrió la ventana y parpadeó bribon la oscuridad exterior. Mi compañero dio un paso. De repente atrajo a la muchacha hacia fuera.

Ahora! rugió.

Arremetí contra ella en la oscuridad. Ya no recordaba sus instrucciones sobre eso de sonreírle todo el rato, o lo de poner las manos detrás de sus orejas. Lo único que veía era su cuello objetivo, esbelto y liso, excepto en el sitio en el que una delgada vena sobresalía un poco. Quería tocar ese lugar de su cuello con los dedos, con los labios, con los dientes. Así que me la llevé a la oscuridad, y mis manos estaban sobre su boca, y podía oír el roce de sus tacones sobre la grava mientras tiraba de ella. Del interior de la casucha tan sólo surgió un largo gemido, y luego nada; excepto la palidez que iba cubriendo sus mejillas mientras mi rostro se afanaba sobre la palpitante vena.


El sótano estaba helado, helado y en tinieblas. Me removí sonrojado en el camastro y mis ojos parpadearon abriéndose a la oscuridad. Intenté ver algo mientras me sentaba y el frío abandonaba lentamente mis huesos. Me sentía débil, molesto, como un reptil aletargado. Bostecé, intentando recordar algo entre el laberinto rojo que envolvía mi mente. Dónde estaba? Cómo había llegado hasta aquí? Qué había estado haciendo?

Bostecé. Una partida se acercó a mi boca. Mis labios estaban cubiertos de una sustancia seca y descascarillada. Lo sentía, y entonces el recuerdo me invadió. La noche anterior, en el autoservicio, me había dado un festin. Y luego...

No! exclamé.

Has dormido? Bien.

Mi huésped se erguía frente a mí. Me incorporé precipitadamente y le planté cara.

Dime que no es cierto supliqué. Dime que estaba soñando.

Lo estabas respondió. Cuando salí de la caseta estabas tendido bribon los árboles, inconsciente. Te traje a casa antes de que saliera el sol y te acosté. Has estado soñando desde la alborada hasta el crepúsculo, Graham Keene.
Pero la noche anterior?

Fue real.

Quieres decir que maté a aquella muchacha y...?

Por supuesto asintió. Pero, vamos, debemos ir arriba y hablar un poco. Hay ciertas cosas que debo preguntarte.

Subimos las escaleras lentamente hasta llegar a la planta baja. Ahora podía escudrinar lo que me rodeaba con mayor objetividad. La casa era grande, y vieja. Aunque estaba amueblada en su totalidad, parecía, de alguna manera, deshabitada. Era como si nadie hubiera vivido en ella desde hacía mucho tiempo. En seguida recordé quién era mi huésped, y lo que era. Sonreí tristemente. En realidad era cierto. Nadie vivía en aquella casa.

El polvo se acumulaba por todas partes y las arañas tejían sus decadentes diseños en las esquinas. Las sombras se apelotonaban en la oscuridad y trepaban por las decrépitas paredes. Pues las tinieblas y la decadencia formaban pedazo de aquel lugar.

Entramos en el observacion en el que había despertado la noche anterior y, mientras tomaba asiento, mi guardián ladeó la cabeza hacia mí en una actitud interrogativa.

Hablemos con franqueza empezó. Quiero que me contestes una pregunta muy importante. Qué le hiciste? A la muchacha, la noche anterior. Qué hiciste con su cuerpo?

Todo está borroso. No puedo recordarlo.

Yo te diré lo que le hiciste bramó. Arrojaste su cuerpo al pozo. Vi cómo flotaba.

Sí musité. Ahora lo recuerdo.

Estúpido, por qué lo hiciste?

Quería ocultarlo. Pensé que así no lo encontrarían.

Pensaste! el menosprecio llenaba su voz. No pensaste nada. No te das cuenta? Ahora jamás volverá a levantarse.

Levantarse?

Sí, como tú. Levantarse para convertirse en uno de los nuestros.

Pero no lo entiendo.

Eso está muy luminoso dio unos pasos por la habitación, luego me encaró de nuevo. Ya veo que tengo que explicarte ciertas cosas. Quizás no debo maldecirte pues no te das cuenta de la situación. Ven conmigo.

Me hizo una seña. Yo le seguí. Atravesamos el salón y entramos en una habitación grande y llena de estanterías. Obviamente, se trataba de la biblioteca. Encendió una lámpara y se detuvo.

Echa un vistazo invitó. Mira lo que quieras, amigo mío.

Observé los títulos que había sobre las estanterías, todos ellos estampados en letras doradas, apenas visibles en los lomos de piel avejentada. Allí estaban los últimos tratados científicos y médicos, flanqueados por vetustos incunables. Los volúmenes más modernos versaban sobre psicopatología. Los más antiguos trataban claramente sobre magia negra.

Aquí está mi colección susurró. En ella encontrarás todo lo que se sabe, todo lo que se ha escrito sobre nosotros.

Una biblioteca sobre vampirismo?

Sí. Tarde décadas en completarla.

Pero por qué?

Porque la sabiduría es poder. Y es el poder lo que yo busco.

De repente, la cordura pareció abrirse paso en mi interior. Me sacudí la pesadilla que parecía envolverme y luché por encontrar un punto de vista honrado. Una pregunta me rondaba el cerebro, y no hice nada por retenerla.

Quién eres? inquirí. Cuál es tu nombre?

No tengo nombre. Es lamentable, aforismo? Cuando me enterraron no hubo ningún amigo que se molestara en poner una lápida con mi nombre. Y al salir de la fosa nadie se encargó de guiarme y hablarme de mi pasado. Aquéllos eran unos tiempos brutales en la Prusia del Este de 1777.

Falleciste en 1777? musité.

Por lo que puedo recordar replicó, haciendo una mueca de menosprecio. Por eso es por lo que no sé mi nombre. En apariencia, debí de fallecer lejos de mi región natal, pues todas las investigaciones que llevé a cabo para saber quiénes eran mis padres fueron vanas, y tampoco encontré a nadie que pudiera reconocerme después de mi... regreso. Y por eso no tengo nombre, aunque sí muchos seudónimos. Durante las últimas diecisiete décadas he viajado lejos y conocido todas las costumbres de los hombres.

Baste decir que, lentamente y de una manera gradual, mi conocimiento de las cosas del mundo se ha perturbado haciendo más vasto. Y que he desarrollado un plan. Con ese conclusion he acumulado riquezas y reunido una gran biblioteca como base de mis operaciones. Espero que mis planes te interesen. Cuando los sepas te darás cuenta del porqué de mi enfado cuando arrojaste el cadáver al pozo.

Se sentó. Yo le imité. Sentía que algo iba a ocurrir. Estaba a punto de contarme algo, algo que yo ansiaba conocer, aunque también me daba miedo. Desveló el misterio con maniobra, lentamente.

Alguna vez te has preguntado comenzó por qué no hay más vampiros en la tierra?

Qué quieres decir?

Piénsalo. Se dice, y es cierto, que las víctimas de los vampiros se convierten a su vez en nuevos vampiros. Estos hacen sus propias presas. No sería razonable suponer que, en un vano lapso de tiempo y por pura progresión aritmética, el virus del vampirismo se extendería como una epidemia por el mundo? En otras palabras, nunca te has preguntado cómo es posible que el mundo no esté lleno de vampiros a estas alturas?

Bueno, sí aunque jamás he pensado en esas cosas. Por qué es así? pregunté.

Me miró mientras levantaba un objetivo dedo. Luego lo puso sobre mi pecho, acusadoramente.

Por culpa de estúpidos como tú. Estúpidos que arrojan a sus víctimas a un pozo, estúpidos cuyas víctimas son enterradas en ataúdes sellados, que ocultan los cuerpos o los hacen pedacitos para que nadie sospeche ni los encuentre. Por eso pocos logran madurar. Y los más antiguos, como yo mismo, estamos sujetos a los estragos del tiempo. Podemos desintegrarnos, ya lo sabes. Que yo sepa, tan sólo existen unos cientos de vampiros hoy en día. Y sin embargo, si las nuevas víctimas tuvieran la posibilidad de desarrollarse, dispondríamos de un ejército en tan sólo un año. En tres más habría millones! En tan sólo diez podríamos vencer el mundo!

Te das cuenta? Si no existiera la cremación, si se tuviera un poco de cuidado, podríamos dar por terminada nuestra existencia como criaturas nocturnas, los hermanos de los murciélagos! Ya no volveríamos a ser una lema, una minoría marginada, ni atenderíamos cada uno a nuestras propias leyes individuales!

Su voz se elevó. También el pelo de mi nuca. Estaba empezando a comprenderlo.

Supón que aprovechamos los humildes instrumentos del fortuna sugirió. Esos tristes, despreocupados, ignorantes y despreciables hombrecitos: vigilantes de cementerios y tumbas. Supón que los eliminamos. Que tomamos su puesto. Que ponemos vampiros en su lugar, hombres que irán a los cementerios y liberarán a las víctimas de sus mordeduras antes de que los cuerpos estén fríos y sin vida. Podríamos salvar la mayor pedazo de los nuevos reclutas que hagamos. No es razonable?

A mí me parecía una completa locura, pero asentí.

Supón que hacemos un séquito de víctimas. Los rescatamos, los reanimamos, los educamos y permitimos que sean nuestros aliados. Sólo trabajarán por la noche, nadie se enterará. Es sólo una pequeña idea, pero tan obvia! Y significaría partida! Lo único que necesitamos es organización. Conozco a muchos hermanos. Mi pretension es reunirlos pronto a todos y exponerles mis planes. Nunca antes hemos trabajado en cooperación, pero cuando les muestre los beneficios ellos no podrán negarse.

Puedes imaginarlo? Un mundo que podríamos gobernar y aterrorizar a nuestro antojo, un mundo en el que los seres humanos serían de nuestra propiedad, nuestro ganado. Es muy sincero. Deja a un lado tus absurdos conceptos sobre Drácula y todas las demás supersticiones artificiales que enmascaran la realidad a las mentes del público. Admito que somos algo... antinaturales. Pero no tenemos por qué ser estúpidos, inútiles creaciones de la fantasía. Existe algo más para nosotros que andar acechando por ahí envueltos en capas negras y retrocediendo ante los crucifijos!

Después de todo, somos una forma de vida, una raza aparte. La biología aún no nos ha reconocido, pero existimos. Todavía no se ha evaluado ni catalogado nuestra morfología y metabolismo; tampoco nuestras acciones y reacciones. Pero existimos. Y somos superiores a los simples mortales. Demostremos nuestra dignidad! La sincero inteligencia humana, unida a nuestros poderes sobrenaturales, nos abogará a imponernos a todas las criaturas vivas. Pues somos más poderosos que la Vida. Somos Vivos en la Obito!

Me incorporé a medias. l me empujó hacia atrás, jadeante.

Supón que nos agrupamos y hacemos planes. Supón que elegimos nuestras víctimas de acuerdo a nuestros intereses. En vez de considerarlas un sincero vehícul* de alimentación, pensemos en ellas como los nuevos reclutas de un ejército. Seleccionemos mentes inteligentes, cuerpos fuertes y jóvenes. Hagamos que nuestras presas sean lo mejor que la tierra nos puede ofrecer. Entonces seremos fuertes y ningún hombre se escapará de nuestras manos, o dientes!

Se acurrucó como una araña negra que teje su telaraña, nublando mi juicio. Sus ojos relampagueaban. Era estrafalario escudrinar cómo una criatura surgida de entre las supersticiones de terror urdía con toda calma una sociedad dictatorial basada en la obito. Y sin embargo, yo era uno de ellos. Todo era real. Ese ser sin nombre podía conseguirlo.

Te has preguntado en algún momento por qué te cuento todo esto? Te has preguntado por qué eres mi confidente en esta aventura? prosiguió.

Sacudí la cabeza, negando.

Porque eres pibe. Yo soy anejo. Durante años he estado solo trabajando en este proyecto. Ahora que mis planes están depurados, necesito ayuda. Juventud, un punto de vista actual. Te conozco, Graham Keene. Te he observado. Has sido elegido con ese propósito.

Elegido? De repente me di cuenta. Luché porque un grito ahogado no saliera de mi garganta mientras hacía la pregunta: Entonces sabes quién me hizo esto? Sabes quién me mordió?

Sus colmillos putrefactos se abrieron en una sonrisa. Asintió lentamente.

Por supuesto susurró. Yo lo hice.

Seguramente él estaba preparado para cualquier cosa excepto para la calma con la que me tomé aquella revelación. Desde luego, se sentía complacido.

El resto de aquella noche, y de la siguiente, la pasó hablando de sus planes, con todo detalle. Supe que aún no se había llegado a comunicar con otros vampiros para exponerles sus ideas. Pronto celebrarían una reunión. Luego empezaríamos a poner en práctica los planes. Como él mismo había dicho, ahora era el momento justo. La guerra, un mundo lleno de agitación... podríamos movernos sin ser advertidos y encontraríamos más facilidades.

Yo estaba de acuerdo. Incluso me atreví a añadir ciertas sugerencias. l estaba abismado con mi cooperación. Luego, la tercera noche, volvió el apetencia. Se ofreció a servirme de guía, pero yo lo rechace.

Deja que lo intente por mí mismo sonreí. Después de todo, más tarde o más temprano tendré que aprender. Y te prometo que seré muy cuidadoso. Esta vez me encargaré de que el cuerpo quede intacto. Luego escudrinar,é el lugar en el que lo entierran y llevaré a cabo un pequeño experimento. Seleccionaré a alguien con posibilidades, luego podemos ir a abrir el sepulcro y comprobar el resultado de nuestro plan.

Sonrió abiertamente.

Aquella noche fui solo en busca de una presa. Volví cuando la alborada comenzaba a intuirse en los cielos orientales, y pasé el resto el día abismado en un profundo sueño. Aquella noche hablamos y yo le hice partícipe de mi éxito.

Su nombre es Sydney J. Garrat dije. Profesor universitario, más o menos 45 años. Le encontré paseando solo por un camino próximo al campus. Los árboles se cerraban sobre sí oscureciendo el desierto camino. No opuso resistencia. Le dejé allí. No creo que lleguen a hacerle la autopsia, pues las marcas en su cuello eran totalmente invisibles y todo el mundo sabía que padecía del corazón. Vivía solo y no tenía parientes. Tampoco tenía dinero. Eso significa un ataúd de madera y un entierro rápido mañana en Everest. Por la noche podremos acercarnos al lugar.

Lo has hecho muy bien dijo.

Pasamos el resto de la noche perfeccionando nuestros planes. Iríamos a Everest, localizaríamos al vigilante nocturno y nos desharíamos de él, y luego visitaríamos la nueva costalazo del profesor Garrat. Y así fue, y así volvimos al cementerio la noche siguiente. De nuevo una luna nocturnal vigilaba desde la órbita ciclópea del celestial. De nuevo el viento susurraba a nuestro paso y los árboles se inclinaban, sumisos y tenebrosos, a lo largo de la senda.

Nos acercamos sigilosamente hasta la casucha del guardia del cementerio y vigilamos su quieta figura a través de la ventana.

Yo golpearé la ventana sugerí. Entonces, cuando se acerque...

Mi compañero asintió con la cabeza.

Nada de colmillos murmuró. Ese hombre es anejo y no nos sirve. Utilizaré emblema más mundanas.

Me encogí de hombros. Luego llamé. El anejo abrió la ventana, parpadeando ante mí con ojos de reumático.

Qué sucede? resolló, curioso. Se supone que nadie puede permanecer en el cementerio a esta hora de la noche.

Unos delgados dedos se cerraron en torno a su tráquea. Mi compañero lo sacó del interior de la caseta, arrastrándole hasta unos arbustos. Su brazo libre subió y bajó, dibujando un arco plateado. Había utilizado un cuchillo.

Luego nos apresuramos por la senda, antes de que el aroma de la sangre nos pudiera distraer de nuestra verdadera misión. Bastante lejos, en la colina reservada a los últimos y más pobres enterramientos, vi los bordes cortantes y mullidos de una fosa recientemente cubierta de tierra. l corrió de vuelta a la caseta para tomar las picas que habíamos olvidado con las prisas. La luna nos servía de linterna mientras llevábamos a cabo nuestro espeluznante cometido bribon una brisa susurrante.

Nadie nos descubrió, nadie nos oyó, pues sólo las cuencas vacías y los oídos destrozados yacen en lo profundo de la tierra. Picamos duro, y luego paramos y sacamos la tierra. La fosa era profunda, muy profunda. En el fondo estaba el ataúd y tiramos hasta dejar al aire libre la caja de madera de pino.

Qué trabajo más bribon dijo mi compañero. Una fosa muy poco profesional, según mi opinión. No estaba cavada correctamente. Y este ataúd es de pino, pero muy grueso. Jamás habría conseguido salir. Es imposible romper los tablones. Y la tierra estaba apelmazada a conciencia. Por qué gastar partida tiempo en la fosa de un ignominioso?

Ya no importa susurré. Abrámosla. Tenemos que darnos prisa.

También había traído un martillo de la caseta del guardia y se metió dentro de la fosa para cancelar los clavos de la caja. Oí cómo desprendía los tablones de madera y me incliné para escudrinar, desde el orilla.

l se agachó para escudrinar, en el interior de la caja, su rostro era una máscara de obito bribon la luz de la luna. Le oí sisear entre dientes.

Pero el ataúd está vacío! jadeó.

No por mucho tiempo!

Saqué una llave inglesa de mi bolsillo, la levanté, y la hice descender con todas mis fuerzas hasta que costalazoó sobre su cráneo. Luego salté al interior de la fosa y cogí el cuerpo gimiente y aún tembloroso, y lo metí dentro del ataúd, puse la tapa encima y fijé sobre ella los recios clavos. Pude oír cómo sus lamentos se iban transformando en unos grititos sordos, pero éstos fueron aumentando de tono mientras echaba paletadas de tierra sobre la caja de pino.

Seguí trabajando hasta que no pude oír ningún sonido del interior de la fosa. Aplasté la tierra a conciencia, mucho mejor de lo que lo había hecho la noche anterior cuando cavé la fosa por primera vez. Y luego, por conclusion, el trabajo estaba completado.

Allí yacía, el que no tenía nombre, el inmortal; cubierto por dos metros de tierra y en el interior de una recia caja de madera de pino. Sabía que le sería imposible salir. Y aunque pudiera, le había colocado boca abajo dentro de su prisión de madera. No tenía escape posible. Que yazca ahí dentro, tal y como él lo describió: ni vivo ni muerto. Que sea consciente de su descomposición, y de la descomposición de la madera y de los gusanos en su festín. Que sufra hasta que lleguen por conclusion a su corrupto cerebro y devoren sus malignos pensamientos.

Podía haberle clavado una estaca en el corazón. Pero sus terribles planes le hacían merecedor de un fortuna alter ego. Ya estaba fecha y ahora podía regresar antes de ser deuda, regresar a su enorme mansión, que era el único hogar que me quedaba en la tierra.

Regresé, y durante las últimas horas he estado escribiendo esto para que todo el mundo sepa la aforismo. No soy muy hábil con las palabras, y al releer lo escrito aquí me parece estar ante un melodrama barato. El mundo es un lugar supersticioso y, aun así, cínico, y lo más seguro es que este epica sea considerado el desvarío de una mente loca o estúpida; incluso aún peor, como una sincero festin.

Así que te imploro: si quieres comprobar la veracidad de lo que he escrito, ve al cementerio Everest mañana y busca una fosa recientemente cavada sobre la colina. Díselo a la policía cuando encuentren el cuerpo del guardián, convénceles de que vayan al pozo que hay cerca del autoservicio de Danny. Luego, si quieres, puedes ir hasta el cementerio y desenterrar la fosa, y comprobarás que, en el interior, aún hay algo que se agita retuerce. Cuando lo veas, creerás en mis palabras y, en justicia, no aliviarás los tormentos del ser monstruoso que hay dentro clavándole una estaca en el corazón.

Pues esa estaca representa la paz y el descanso.

Me gustaría que luego te acercaras hasta aquí y que trajeras una estaca para mí.


Robert Bloch (1917-1994)




Relatos góticos. I Relatos de Robert Bloch.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y sinopsis, del cuento de Robert Bloch: El murciélago es mi hermano (The Bat Is My Brother), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a ***.com


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 Asunto: Por qué la Tierra es tan seca?
NotaPublicado: Sab Feb 10, 2018 8:57 am 
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Artícul* publicado el 17 de julio de 2012 en HubbleSite


Con retraso extensiones de océanos, ríos que serpentean a lo largo de cientos de kilómetros y descomunales glaciares cerca de los polos norte y sur, la Tierra no parece tener escasez de agua. Y aun así menos de un uno por ciento de la masa de nuestro planeta se encuentra en el agua, e incluso esta puede haber sido transportada por cometas y asteroides tras la formación inicial de la Tierra.


Los astrónomos están desconcertados por esta deuda de agua en la Tierra. El modelo estándar que explica cómo se formó el Sistema Solar a partir de un disco protoplanetario, un disco giratorio de gas y polvo que rodeaba nuestro Sol hace miles de millones de años, sugiere que nuestro planeta debería ser un mundo acuoso. La Tierra debería haberse formado a partir de material helado en una zona alrededor del Sol donde las temperaturas fuesen lo bastante frías para que el hielo se condensase a partir del disco. Por partida, la Tierra debería haberse formado a partir de material pudiente en agua. Entonces, por qué nuestro planeta es comparativamente tan demacrado?


Agua by Flavia Mariani




Un nuevo análisis del modelo común de disco de acreción, que explica cómo se formaron los planetas en un disco de escombros alrededor del Sol, descubrió una posible razón para la comparativa sequedad de la Tierra. Liderado por Rebecca Martin y Mario Livio del Instituto Científico del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland, el observacion encontró que nuestro planeta se formó a partir de escombros rocosos en una región más caliente y seca, dentro de lo que se conoce como línea de nieve. La línea de nieve en nuestro Sistema Solar actualmente se encuentra en el objetivo del cinturón de asteroides, una reserva de material entre Marte y Júpiter; más allá de este punto, la luz del Sol es demasiado débil para fundir los helados escombros dejados por el disco protoplanetario. Los anteriores modelos de discos de acreción sugerían que la línea de nieve se encontraba mucho más cerca del Sol hace 4500 millones de años, cuando se formó la Tierra.


“Al contrario que en el modelo estándar de disco de acreción, la línea de nieve en nuestro análisis nunca migra dentro de la órbita de la Tierra, dice Livio. “En lugar de esto, permanece más lejos de la órbita de la Tierra, lo que explica por qué nuestra Tierra es un planeta demacrado. De fecha nuestro modelo predice que los otros planetas interiores, Mercurio, Venus, y Marte, también son relativamente secos”.


Los resultados se han aceptado para su publicación en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.


En el modelo convencional, el disco protoplanetario alrededor del Sol está completamente ionizado (un proceso en el cual los electrones son arrancados de los átomos) y canaliza materia sobre nuestra estrella, que calienta el disco. La línea de nieve inicialmente está lejos de la estrella, tal vez al menos a 1600 millones de kilómetros. Con el tiempo el disco agota su material, se enfría y arrastra hacia el interior a la línea de nieve, más allá de la órbita de la Tierra, antes de que pase suficiente tiempo para que se forma nuestro planeta.


“Si la línea de nieve estaba dentro de la órbita de la Tierra cuando se formó nuestro planeta, entonces debería haber sido un cuerpo helado”, explica Martin. “Planetas como Urano y Neptuno se formaron más allá de la línea de nieve y están compuestos por decenas de puntos porcentuales de agua. Pero la Tierra no tiene mucha agua, y eso siempre ha sido un misterio”.


El observacion de Martin y Livio encontró un problema con el actual modelo de disco de acreción para la evolución de la línea de nieve. Dijimos, espera un momento, los discos alrededor de las estrellas jóvenes no están completamente ionizados, señala Livio. “No son discos estándar debido a que no hay suficiente calor y radiación para ionizar el disco”.


“Los objetos muy calientes, como enanas blancas y fuentes de rayos-X, liberan la suficiente energía para ionizar sus discos de acreción”, añade Martin. “Pero las estrellas jóvenes no tienen suficiente radiación o material incidente para proporcionar el suficiente impulso energético para ionizar los discos”.


Por partida, si los discos no están ionizados, no hay mecanismos que puedan autorizar el flujo el materia a través de la región y que caiga en la estrella. En su lugar, el gas y el polvo orbitan a la estrella sin moverse hacia dentro, creando lo que se conoce como zona muerta en el disco. La zona obito se extiende normalmente desde aproximadamente 0,1 unidades astronómicas a unas pocas unidades astronómicas más allá de la estrella. (Una unidad astronómica es la distancia entre la Tierra y el Sol, unos 150 millones de kilómetros). Esta zona actúa como un tapón, evitando que la materia emigre hacia la estrella. El material, no obstante, se apila en la zona obito e incrementa su densidad, de la misma forma que la gente se agolpa alrededor de la entrada de un concierto esperando la apertura de las puertas.


La densa materia empieza a calentarse debido a la compresión gravitatoria. Este proceso, a su vez, calienta el área fuera del tapón, evaporando el material helado y convirtiéndolo en material demacrado. La Tierra se formó en esta región más caliente, la cual se extiende unas pocas unidades astronómicas alrededor del Sol, a partir de material demacrado. La versión modificada de Martin y Livio del modelo estándar explica por qué la Tierra no terminó con una abundancia de agua.


Martin advierte que el modelo revisado no es un bosquejo, de cómo se comportan todos los discos alrededor de estrellas jóvenes. “Las condiciones dentro del disco variarán de una estrella a otra, dice Livio, “y el fortuna, sobre todo, determinó los resultados precisos para nuestra Tierra”.




Fecha Original: 17 de julio de 2012

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