Muchos historiadores opinan que las noticias sobre un fabuloso reino a orillas del Mar del Sur que dio el indio
Panquiaco a Vasco Núñez de Balboa se referÃÂan al Imperio de los Incas. En el golfo de San Miguel, ya en el PacÃÂfico panameño, el cacique
Tumaco le confirm a Balboa que
por aquella costa en adelante habÃÂa grande cantidad de oro, y ciertos animales sobre que ponÃÂan sus cargas las gentes della, incluso dibuj en la arena
las ovejas de aquella tierra, o sea las llamas del Tahuantinsuyo. Esto ocurri a finales de 1513.
Vista del pueblo de La Palma, en el golfo de San Miguel, Panamá. Foto: Rita Willaert (Flickr).Como vimos en la biografÃÂa de Balboa, este caudillo anhelaba liderar la conquista de las prometedoras tierras del Sur, pero en 1514 lleg el nuevo gobernador
Pedro Arias Dávila, quien le puso mil y un obstáculos, llegando al extremo de ordenar su captura y decapitacin en 1519. El mismo año de su llegada a Santa MarÃÂa de la Antigua, "Pedrarias" le encarg al capitán gallego
Francisco de Becerra encabezar una expedicin por la costa del Mar del Sur. Becerra cruz el istmo de Panamá y lleg al golfo de San Miguel. Aquàtuvo noticias de tierras muy ricas hacia el suroriente, pertenecientes a un cacique llamado
Birú. Entonces, sigui navegando, pas por la regin de Chochama y descubri la punta de Garachine, donde termina el golfo de San Miguel. No se atrevi a arriesgarse más y a comienzos de 1515, regres a Santa MarÃÂa de la Antigua saqueando las aldeas indÃÂgenas que encontraba en su camino.
Ubicacin del archipiélago de las Perlas, al noroeste de la punta de Garachine, en Panamá.
Casi de inmediato, Pedrarias envi al capitán
Gaspar de Morales rumbo a las islas de TerarequÃÂ, conocidas también como el archipiélago de las Perlas. Llev ciento cincuenta hombres y su lugarteniente fue
Francisco Pizarro. Al llegar al golfo de San Miguel los hispanos capturaron algunas canoas y avanzaron hacia el archipiélago, donde después de fieros combates contra los nativos de apoder de varias canastas repletas de perlas. Regresando a la costa,
Morales y Pizarro decidieron atravesar la punta de Garachine, para conocer al cacique
Birú, poseedor de muchas riquezas. Escogieron sesenta hombres y enrumbaron hacia el sur, pero fracasaron por la enconada resistencia de los indios. De regreso a Santa MarÃÂa de la Antigua, incendiaron varios pueblos y mataron muchos prisioneros, incluso mujeres y niños.